La ciudad de Colón entre 1850 y 1855
Colón, durante la primera mitad del siglo 19, no existía. Lo anterior se basa en el prospecto de la Panama Railroad Co., publicado en 1849. En este documento los directivos de la compañía describieron la condición de la «Isla Manzanilla» [sic] así:
bellamente situada, de una milla y un cuarto de largo por un promedio de una milla de ancho, exuberante con arbustos y matorrales. La tierra está a unos 10 o 15 pies sobre la línea de marea alta, generalmente plana, bien regada con manantiales
Por medio del contrato Paredes – Stephens, del 4 de junio de 1850, el gobierno de la República de Colombia concedió gratuitamente a la Compañía del Ferrocarril de Panamá, gran cantidad de tierra por 49 años. En el artículo 15 de dicho contrato encontramos el detalle de esta cesión:
todos los terrenos que le fueren necesarios para el establecimiento de la línea del camino de carriles de hierro en toda su extensión
El gobierno colombiano también le concedió:
puertos marítimos, secos y de rios; de las escalas, embarcaderos, atracaderos, almacenes, lugares de estación, posadas
Finalmente en el artículo 16 de dicho contrato, está la concesión de Isla Manzanillo:
conceder a la Compañia todas las tierras baldías que existan en la isla de Manzanillo
1850: los primeros días de la ciudad de Colón
Los trabajadores de la Compañía del Ferrocarril no esperaron a que la tinta de la firma del contrato se secara para empezar sus trabajos de desmonte en Isla Manzanillo. De hecho, en mayo de 1850, los obreros ya habían talado un claro en la espesa vegetación que cubría la isla:
El Sr. Trautwine, en compañía del Sr. Baldwin, como ingeniero asistente en jefe, se dirigieron a la isla Manzanilla con un pequeño grupo y comenzaron la limpieza en el mes de mayo de 1850.
Harper’s New Monthly Magazine, Volume XVIII, Enero 1859, pp. 150
En realidad, el prospecto que la Compañía del Ferrocarril presentó en 1849, olvidó mencionar que los «exhuberantes arbustos y matorrales», eran árboles tóxicos. Por consiguiente, el primer obstáculo que los trabajadores enfrentaron fueron los árboles de manzanillo:
La isla debe su nombre a la gran cantidad de árboles de manzanillo (Hippomane mancinella, Euphor-biacese) que crecen en ella. Al despejar un camino para el ferrocarril, algunos de los trabajadores sufrieron de conjuntivitis severa y estuvieron casi ciegos por un día, debido a que la savia, de uno de esos árboles, entró en sus ojos.
Cullen, . (1868). Papers on the Isthmian canal and railroad projects. London. pp. 42


De las penurias en Isla Manzanillo
La condición de la isla era muy inhóspita:
Manzanillo era entonces un pantano virgen, cubierto de un impenetrable matorral de manglares, y entrelazado con inmensas enredaderas y arbustos espinosos. En el fango negro y viscoso de su superficie abundaban los cocodrilos y otros reptiles. El aire estaba cargado de vapores pestilentes y plagado de chitras y mosquitos.
Ibid
Por consiguiente, nadie residió en la isla durante los primeros meses:
los ingenieros y los hombres se vieron obligados a vivir a bordo de un bergantín que llegaba con materiales para las casas, y en el casco del vapor Telegraph […] hasta que la isla estuviera lo suficientemente limpia y las casas se erigieran.
American Railroad Journal, 31 de Agosto de 1850, pp. 552
Las primeras estructuras de la ciudad de Colón
Luego, en algún momento entre mayo y agosto de 1850, los trabajadores concluyeron las primeras estructuras y pudieron alojarse en la isla:
se erigió un gran almacén para provisiones y materiales; los otros edificios están en progreso, y el Sr. Totten está en el lugar con una fuerza de aproximadamente 200 hombres.
American Railroad Journal, 31 de Agosto de 1850, pp. 552
Colón, como asentamiento humano, empezó a existir a partir de mayo de 1850. La primera estructura de Colón fue un almacén que se instaló entre mayo y agosto de ese año. Es decir, Colón empezó sus días como un campamento conformado por una barcaza, el casco de un vapor decrépito y un conjunto de casetas instaladas en un claro tallado en medio de la abundante vegetación de árboles de manzanillo, sobre la isla del mismo nombre que fue cedida a la Compañía del Ferrocarril de Panamá.
Para finales de 1850, los trabajadores habían logrado instalar más estructuras e incluso algunas calles. Así lo relató una carta firmada por una persona con el seudónimo de Marinero, y fechada del 8 de diciembre de 1850, desde Navy Bay:
Han despejado ya todo el extremo norte de la isla, y cortado varias calles a lo largo de su longitud, y también hay una aldea de finas y cómodas casas de entramado, para comodidad y conveniencia de sus habitantes. También hay caminos de troncos, sobre todo el terreno pantanoso, lo que hace el viaje de los peatones muy agradable.
The New York Herald. Our Isthmus Correspondence, December 21, 1850, pp. 3
De acuerdo con un reporte que la Compañía del Ferrocarril entregó a las autoridades de Nueva Granada, al 28 de diciembre de 1850, «se han edificado en Navy Bay dos almacenes y cinco casas para los oficiales y los peones que cuestan $9,180». También estaban construyendo un hospital a un costo de $7,000.
Ciudad de Colón, 1852
En la gaceta oficial del gobierno de Nueva Granada (Colombia), encontramos una inserción extraida del diario Panama Herald que describe, brevemente, Aspinwall (Colón) en abril de 1852:
En Aspinwall lo encontramos todo lleno de vida y movimiento. Muchos y grandes almacenes, tres o cuatro hoteles y numerosas casas particulares, unas ya construidas y otras construyéndose. Un grande y cómodo edificio de ladrillo, para la oficina de la Compañía, el cual adelanta con rapidez, bajo el activo trabajo de centenares de albañiles.
Gaceta Oficial de la República de Nueva Granada, 25 de abril de 1852, pp. 306
1852: año de fundación de la ciudad de Colón
Con respecto a su fecha oficial de fundación existe un debate entre tres posibles días de febrero de 1852. En mi investigación encontré que la ciudad de Colón fue formalmente inaugurada a principios de ese mes:
El 2 de febrero de 1852, el asentamiento en Navy Bay fue formalmente inaugurado como una ciudad por don Victoriano Paredes, y llamada Aspinwall por los americanos, y Colón por los granadinos.
Cullen, . (1868). Papers on the Isthmian canal and railroad projects. London. pp. 42-43
Sin embargo, otros autores afirman que fue el 27 de febrero de 1852 y otro grupo que Colón se fundó el 29 de febrero de ese mismo año.
¿Colón o Aspinwall?
En el informe del gobernador de la provincia de Panamá, publicado en la Gaceta Oficial de la República de Nueva Granada, del 4 de diciembre de 1852, detalla el intento de los norteamericanos por hacer que la ciudad de Colón se llame Aspinwall:
El Presidente de la Compañía del Ferrocarril se dirijió [sic] en marzo último a la Gobernación manifestando que a la nueva población se había dado el nombre de Aspinwall, i [sic] se le contestó que, el denominar a aquel territorio correspondía a la Cámara, i [sic] que a esta se daria cuenta de lo ocurrido, como en este lugar lo verificó.
Gaceta Oficial de la República de Nueva Granada, 4 de diciembre de 1852, pp. 835
Las autoridades neogranadinas llamaron a la nueva ciudad como Colón, sin embargo, los norteamericanos insistieron en usar el nombre de Aspinwall. De hecho, estos últimos mantuvieron esta práctica hasta la época del canal francés, es decir, más de tres décadas después de la fundación de Colón.
1852: Colón empieza a desplazar al poblado de Chagres
A mediados de febrero de 1852, habitantes del pueblo de Chagres estaban preparando su mudanza hacia Navy Bay (actual Colón). En esa época había una colonia numerosa de norteamericanos en Chagres, dedicados principalmente al negocio de recibir viajeros, por consiguiente es muy probable que esta población fue la que se mudó hacia Colón. El motivo fue que los vapores norteamericanos ya no desembarcaban en ese puerto desde inicios de diciembre de 1851. Vale la pena mencionar, que así como Colón desplazó a Chagres, esta última había desplazado a Portobelo.
Por medio del decreto del 12 de agosto de 1852, el gobierno colombiano ordenó que toda la correspondencia que antes llegaba al poblado de Chagres, llegue a la «administración subalterna de correos en el punto recientemente llamado Colón, en que empieza el ferrocarril de Panamá». Adicionalmente, a partir del 1 de octubre de ese mismo año, Colón fue declarada como cabecera del cantón de Chagres.
1854: la ciudad de Colón y el comportamiento de los forasteros

En 1854, la línea del ferrocarril aún estaba inconclusa. Solamente llegaba hasta la estación de Barbacoas, interrumpida por un puente incompleto sobre el río Chagres. Pero esta realidad no impedía que decenas de miles de viajeros, impulsado por la fiebre del oro de California, llegaran a la ciudad de Colón con el fin de atravesar el istmo. Por ejemplo, el artículo titulado «A Few Hours’ Pleasure Excursion on the Panama Railway» publicado en la revista londinense Colburt United Service, encontramos que en ese enero de ese año, los vapores no tenían escrúpulos en sobrecargar su capacidad de pasajeros. La revista afirmó que:
¡Algunos de los más grandes (digamos 2000 toneladas) transportan mil quinientas [personas] y más!.
Colburn’s united service magazine. (1843). London: H. Colburn. pp. 42
En esta publicación podemos encontrar un relato interesante del comportamiento de estos norteamericanos mientras transitaban por la ciudad de Colón:
A veces, los cientos de californianos que van hacia los «Estados», descargaban sus revólveres cuando el tren llegaba desde Panamá. La terrible descarga retumbaba en las paredes de tablones y los techos de Colón, debido a que la calle principal (del frente) está a unas pocas yardas del tren.
Ibid, pp. 42
En la misma página también hay una breve descripción de la ciudad de Colón en 1854:
La isla de «Manzanilla» [sic], en cuyo lado noroeste se encuentra la ciudad de “Aspinwall” o “Colón”, es un pantano boscoso, de unas cuatro millas de circunferencia. Hace tan solo ocho meses, las vías de comunicación para ir de casa a casa (construidas sobre pilotes), eran tablones de abeto colocados sobre el barro y el pantano. Ahora, estos «go-a-heads» del mundo han hecho un buen terreno bajo sus pies, que, sin temor a equivocarme, antes de que pasen muchos meses, dejará decenas de dólares por metro cuadrado para «lotes de construcción».
Ibid, pp. 42
1854: anarquía en Colón

Parece que los extranjeros que residían en Colón, además de disfrutar de la ocasional serenata de disparos, también sentían aversión a pagarle los tributos al gobierno colombiano, incluso deseaban autonomía política. En la revista Graham’s American Monthly Magazine, publicada a mediados de 1854, encontramos el siguiente relato:
Durante varios meses, los residentes de Aspinwall generalmente no han pagado impuestos, ya que el gobierno local era ineficiente. Incluso hace algún tiempo se formó un Comité de Vigilancia para el castigo de un robo y asesinato. […] Los extranjeros tomaron una actitud de reproche, se organizaron en comités, argumentaron que podían regular mejor el pueblo que los granadinos, y en esta convicción han exigido un gobierno peculiar para Aspinwall.
Graham’s American monthly magazine of literature, art, and fashion. (1841). Philadelphia: G.R. Graham. pp. 295
Por su parte, el gobierno colombiano no tenía dinero para hacer su trabajo en Colón. Por esa falta de ingresos aún no había instalado edificios públicos. Así lo reportó Cerbeleón Pinzón, Secretario de Relaciones Exteriores de Nueva Granada, en febrero de 1854:
La naciente ciudad de Colon […] cuenta hoi [sic] con 2,000 habitantes.[…] La Nacion [sic] necesita levantar allí edificios para Oficinas públicas destinadas a objetos del servicio jeneral [sic], para lo cual es indispensable abrir el correspondiente crédito, teniendo en consideración el precio subido que tienen en aquella localidad la mano de obra, i [sic] los artículos de construcción.
Informe que el secretario de Relaciones Exteriores de la Nueva Granada presenta al Congreso de 1854. (1854). Imprenta del Neo-Granadino. Apéndice, pag. 5.
Por otro lado, la pobreza financiera impedía que el gobierno pudiese contratar servidores públicos. Así lo escribió el gobernador de la provincia José Urrutia, en una respuesta que envió al Cónsul norteamericano sobre el tema de la violencia en Colón el 1 de julio de 1854:
[…] Lamento como usted la anarquía en que se encuentra aquella población naciente, cuyas especiales circunstancias piden la mayor solicitud de parte de la autoridad superior de la provincia; pero no habrá de convenir Usted forzosamente conmigo, en que todos esos desórdenes a que alude en su nota, provienen en último análisis de una sola causa, la falta de renta con que pagar buenos empleados judiciales, de policía, etc.
Arauz, C. E. (1985). Presentación de ocho documentos sobres los primeros años de la Ciudad de Colón. Revista Lotería, 352–353, 185.
La ciudad de Colón a principios de 1855
El primer viaje del ferrocarril transístmico que conectó las ciudades de Colón y Panamá fue a finales de enero de 1855. Al mes siguiente llegó a Panamá Robert Tomes, quién nos regaló una detallada descripción de la primera impresión que le dio Colón en ese momento:
Luego, el vapor […] se posó junto al muelle de madera, frente a la calle de casas desordenadas pintadas de blanco que bordean la costa. A pesar de las profusas ofertas de entretenimiento, el aspecto dilapidado y los tugurios de la ciudad, […], no ofrecían una bienvenida muy acogedora al viajero.
Tomes, R. (1855). Panama in 1855: An account of the Panama rail-road, of the cities of Panama and Aspinwall, with sketches of life and character on the Isthmus. New York: Harper & Bros. pp. 43
Más adelante Tomes prosigue con su descripción de los primeros días de la ciudad de Colón:
Los colonos han despejado un estrecho espacio hacia el mar. La ciudad está salpicada de imponentes mangles y cocoteros que susurran en la orilla del mar, mientras que tierra adentro, la jungla densamente enmarañada de manzanillos todavía oscurece el paisaje de la isla y exhala su aliento venenoso.
Ibid, pp. 50
De acuerdo con Tomes, en febrero de 1855 la ciudad de Colón tenía unas 100 casas y unos 800 habitantes. En este enlace podrás ver una descripción completa y detallada de la ciudad de Colón en 1855.
El diseño cuadriculado de la ciudad de Colón
Encontramos que en febrero de 1855, la Compañía del Ferrocarril de Panamá tenía un proyecto para remozar la ciudad de Colón. Lo anterior se basa en la narración de Tomes:
Aspinwall, como término atlántico del ferrocarril, pronto se convirtió en el núcleo de un asentamiento, y en este momento se regocija con la orgullosa distinción de una ciudad. Hay algunas esperanzas optimistas de su futuro, como descubrí cuando el ingenioso dibujante de la Compañía del Ferrocarril desenrolló el plano de la ciudad y me señaló, con intenso entusiasmo, el gran Aspinwall del futuro, que se expandía por varios cuadras, con sus amplias avenidas, identificadas como A, B, C, etc., hasta el agotamiento de todo el alfabeto (los números se ponen en juego para las calles laterales).
El cortés artista, que, me temo, es demasiado dado al cultivo del «ideal», me condujo amablemente por esta Cartago moderna, por las avenidas, por las calles transversales, por los grandes muelles, dándome un impulso imaginario por el magnífico paseo que rodea la ciudad y ocupa una gran parte del tablero de ajedrez; y, finalmente, dejándome caer en el gran parque central.
Ibid. pp. 54
Parece que el diseño que le mostraron al sr. Tomes terminó ejecutándose, sin el parque central, como podemos ver en este plano de 1863:

La ciudad de Colón como cabecera
La ciudad de Colón se estableció oficialmente como cabecera del departamento del mismo nombre por medio de la Ley del 12 de septiembre de 1855, emitida por la Asamblea Constituyente del Estado de Panamá. El gobierno estaría representado por medio de un prefecto, un alcalde, un juez de circuito, un juez parroquial y un cabildo, con sus respectivos secretarios. Esta ley también colocó en la ciudad de Colón, un cuerpo de policía, conformado por un jefe y ocho agentes.
¿Quieres conocer como fue la ciudad de Colón durante la construcción del Canal Francés?
Referencias
- Panama Railroad Co. (1849). [Prospectus.]. New York: Van Norden & Amerman.
- New Granada., Paredes, V. D., Stephens, J. L., Artells, A., & Panama Railroad Co. (1856). Contract between the Republic of New Granada and the Panama Railroad Company =: Contrato entre la República de la Nueva Granada y la Companía del camino de hierro de Panamá. New York: John F. Trow, Book and job printer.
- Harper’s new monthly magazine. (1859). New York, NY: Harper.
- In Poor, H. V., In Schultz, J. H., & J.H. Schultz & Co,. (1840). American railroad journal.
- Colombia. (1851) Informe que el secretario de Relaciones Exteriores de la Nueva Granada presenta al Congreso de 1851. Imprenta del Neo-Granadino.
- Colombia. (1854) Informe que el secretario de Relaciones Exteriores de la Nueva Granada presenta al Congreso de 1854. Imprenta del Neo-Granadino.
- Cullen, . (1868). Papers on the Isthmian canal and railroad projects. London.
- Colombia. (1852). Gaceta oficial. Bogota: publisher not identified.
- Colburn’s united service magazine. (1843). London: H. Colburn.
- Graham’s American monthly magazine of literature, art, and fashion. (1841). Philadelphia: G.R. Graham.
- Tomes, R. (1855). Panama in 1855: An account of the Panama rail-road, of the cities of Panama and Aspinwall, with sketches of life and character on the Isthmus. New York: Harper & Bros.
- Nichols, A.B., Notebooks Panama Canal Collection, 1846-1923
- Arauz, C. E. (1985). Presentación de ocho documentos sobres los primeros años de la Ciudad de Colón. Revista Lotería, 352–353, 185.
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Profesor, muchas gracias por este valioso aporte de investigaciòn històrica sobre la etapa de fines del s19 y principios del s20. Es muy valioso para los jóvenes estudiantes, es en este caso, mi nieta Beatriz, de 15 años, cuyo profesor le encomendó preparar un trabajo sobre la época, Mil gracias de parte suya y mía.
Estimada Ivette, muchas gracias por su comentario. Me complace mucho saber que fue de ayuda para su nieta.